El mismo motor, montado como trabaja tu equipo.
Tres formas de usar lo mismo. Cambia quién aprueba, cuántos agentes corren y qué señales miran — no cambia el producto.
Tu equipo abre el día por la cuenta más caliente.
Un agente por rep, cada uno con su cuenta de LinkedIn, sus límites y su bandeja. Nadie exporta un CSV ni se pelea por la misma cuenta.
Montarlo para mi equipoNadie exporta un CSV: las cuentas entran porque se han movido esta semana.
Cada perfil de LinkedIn con su propio ritmo y su horario. Ninguno corre riesgo.
Ves quién está interesado sin que nadie rellene un pipeline a mano el viernes.
Un cliente ganado se convierte en una lista viva.
Le das un perfil que ya cerró y el agente saca gente igual en goteo, con tu voz en cada mensaje y en cada post que publicas.
Clonar a mi mejor clienteLas reglas son de la cuenta, no de la persona: da igual quién mande el mensaje.
LinkedIn y correo en la misma secuencia y en el mismo informe.
El pixel te dice qué empresas entran aunque no dejen el formulario.
El outbound sigue mientras tú construyes.
Pegas tu web, corriges cuatro ficheros y ya estás enviando. Los borradores te esperan en la bandeja y tú apruebas cuando puedes.
Empezar en un minutoNi migración, ni importar nada: pegas tu web y el primer agente ya corre.
El borrador está hecho: apruebas, lo cambias o lo tiras, pero no lo escribes.
Preguntas cómo va la semana donde ya estás, con 38 herramientas por MCP.
Lo que dejas de hacer el lunes por la mañana.
Cambia quién aprueba y cuántos agentes corren. Esto no cambia: es la parte del trabajo que se va, seas quien seas.
